
Hace poco la Agencia Tributaria nos dio un respiro devolviéndonos un poquito de dinero que rápidamente destinamos para pintar la caseta, decidimos entonces darle otro aire a la casa pese a que es un poco rustica por fuera queríamos dejarla más actual por dentro, cambiamos los colores más profundos y vivos, a la habitación del niño le cambiamos los muebles y nos deshicimos de trastos, ropa y juguetes que nuestro hijo ya no utilizaba o le estaban pequeños.
Todos tuvimos que renunciar a algunas cosas para dejar espacio a las nuevas y a mí me llegó el momento… hace unos veinte años recupere de casa de mi tía un antiguo tocador de mi abuela que restaure y me ha acompañado en todas las casa en las que he vivido, lo he estimado y cuidado lo que he podido ,pero el paso del tiempo no perdona y las termitas menos así es que decidí deshacerme de él y se lo regale a un amigo restaurador sin ningún dolor ni remordimiento, pues mi vida ha cambiado muchísimo desde que soy padre adoptivo y mi manera de pensar también. Para que quiero estar recordando a una señora que no conocí y querer darle importancia a un árbol genealógico que no sirve para nada, aunque haya mucha gente que si se la dé sobre todo familias de rango abolengo y los médicos… oiga y de que murió su padre? Tiene usted antecedentes en la familia? No quiero darle este tipo de educación biológica a mi hijo, mi familia es esta y ahora, no la de hace cien años independientemente si los lazos de familia son de sangre o no, en ella incluyo a amigos y a gente que nos quiere, siempre he pensado que atrás ni para coger impulso. Y el cacharro de la abuela que lo disfruten y lo cuiden otros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario